Me diagnosticaron diabetes, no se que sigue.
VIVIR CON DIABETES.
Sin lugar a dudas vivir con diabetes pareciera algo simple, sin mayor complicación, implica únicamente dejar de comer azúcar y harinas, es lo que se escucha de las personas que te rodean. La verdad es que si fuera así de fácil cualquiera podría vivir con esta enfermedad, no habría complicaciones renales o glaucoma que derivará en ceguera, o peor aún el llamado pie diabético, donde tarde o temprano se irá perdiendo una parte de tu cuerpo poco a poco es muy fácil, deja de comer azúcar y harinas, como más verduras o bien deja de comer tanto.
Solo quienes vivimos con diabetes entendemos los complejo y difícil que puede llegar a ser. Les compartiré mi historia.
Todo inicio hace aproximadamente cinco años, cuando el médico me dijo que era resistente a la insulina y que debía de cuidarme para no desarrollar diabetes, aclarare que en aquel entonces también me diagnosticaron hipertensión. Creo que entre en estado de shock y negación, el médico internista hablaba pero la verdad yo no lo escuchaba, simplemente me cerré, hoy puedo decir que simplemente estaba en negación.
Si me apego a las fases del duelo propuestas por Elizabeth Klöber Röus, después de la negación me enoje, estaba furiosa, al inicio traté de apegarme a la medicación, hacer las modificaciones que necesitaba, pero no, no lo podía aceptar, era imposible aceptar que “COMER ME MATA”, en esta sociedad la comida tiene un lugar especial, estas triste come, perdiste come, ganaste come, festejos come.
Así que preferí negarlo, creo que era más fácil no aceptarlo, no hablarlo, quizás de esa manera no sucedería. Finalmente la realidad se hizo evidente y ya no lo pude negar, llegó el día que no había más, o lo aceptaba o iniciaba un proceso de muerte, lenta y dolorosa.
Como dicen los Alcohólicos “me declaro incapaz de seguir con mi vida como la he llevado hasta este momento”, ya no había vuelta atrás, vivo con DIABETES.
Esta es parte de mi historia que me gustaría ir compartiendo contigo, esperando que en ella encuentres lo necesario para aceptar lo que podría ser tu enfermedad, diabetes, hipertensión, obesidad, ansiedad, depresión, la que sea, y que mi historia te permita llegar a la aceptación. Yo aún sigo en ese difícil proceso llamado ACEPTACIÓN.
Autora
Doctora en desarrollo humano Liliana Sosa, psicoterapeuta, especialista en niños , familia y pareja. Mtra en gestalt y educadora apasionada -ser catedrática es una oportunidad de conectar y crecer juntos.-
Vivir con diabetes es un reto que va más allá de cambiar nuestra alimentación. La autora comparte su experiencia, desde la negación hasta la aceptación de una enfermedad crónica. A través de su historia, nos recuerda que aceptar una enfermedad no es rendirse, sino adaptarse a una nueva realidad. Este proceso es difícil y personal, pero es el primer paso hacia el control y la paz interior. La aceptación nos permite enfrentar los retos con más fortaleza, buscando maneras de vivir de forma plena, a pesar de las limitaciones que podamos tener.
ResponderBorrarEste blog refleja profundamente la complejidad emocional y física de vivir con una enfermedad crónica como la diabetes. Lejos de ser un simple “deja de comer azúcar y harinas”, como muchos suelen pensar, el texto muestra el impacto que este diagnóstico tiene en la vida de una persona, desde el shock inicial y la negación hasta el difícil camino hacia la aceptación.
ResponderBorrarLa autora nos lleva a reconocer cómo las emociones, los hábitos sociales y las expectativas culturales en torno a la comida hacen que enfrentarse a esta enfermedad sea más que un desafío físico; es también un reto mental y emocional. A través de su historia, nos invita a reflexionar sobre la importancia de aceptar nuestras realidades, sin minimizar el dolor o las dificultades, y destaca la necesidad de empatía
Este blog refleja profundamente la complejidad emocional y física de vivir con una enfermedad crónica como la diabetes. Lejos de ser un simple “deja de comer azúcar y harinas”, como muchos suelen pensar, el texto muestra el impacto que este diagnóstico tiene en la vida de una persona, desde el shock inicial y la negación hasta el difícil camino hacia la aceptación.
ResponderBorrarLa autora nos lleva a reconocer cómo las emociones, los hábitos sociales y las expectativas culturales en torno a la comida hacen que enfrentarse a esta enfermedad sea más que un desafío físico; es también un reto mental y emocional.
Este blog nos recuerda que vivir con diabetes no es tan simple como parece. Más allá de cambiar lo que comes, implica enfrentar emociones fuertes como la negación, el enojo y la aceptación. Es un proceso difícil que afecta tanto el cuerpo como la mente, y solo quienes lo viven entienden lo complicado que puede ser. La historia del autor nos enseña que aceptar una enfermedad no pasa de un día para otro, pero compartirlo puede ayudar a otros a no sentirse solos
ResponderBorrarEste texto habla sobre lo difícil que es vivir con diabetes y cómo muchas veces la gente piensa que solo es dejar de comer azúcar y harinas, pero en realidad es mucho más complicado. La autora comparte cómo al principio no podía aceptar su diagnóstico, pasando por etapas de negación, enojo y frustración. Lo más difícil fue entender que la comida, que siempre ha sido parte de la alegría y el consuelo, ahora se volvía un riesgo para su salud.
ResponderBorrarLo importante del texto es que nos muestra cómo aceptar una enfermedad crónica no es fácil, y que ese proceso puede tomar tiempo. Al final, la autora nos invita a ver que la aceptación no significa rendirse, sino aprender a vivir con la realidad de la enfermedad, adaptándose poco a poco. Es un recordatorio de que todos pasamos por procesos difíciles y que compartir nuestra historia puede ayudar a otros a encontrar aceptación también.
Generalmente siempre se juzga a las personas por los errores, enfermedades, problemas, etc que tienen, jamás tomamos en cuenta que nosotros somos espectadores externos por ende nunca sentiremos los que ellos pasan cada día, y en este caso siento que es muy difícil entender cómo la comida una necesidad vital del ser humano puede dañarte tanto, es muy difícil de asimilar y por ende comprender.
ResponderBorrarVivir con diabetes no es solo una lucha física, sino también emocional. Este texto nos recuerda que aceptar una enfermedad crónica implica más que seguir indicaciones médicas: es un proceso de duelo, transformación y autocompasión. Nos invita a reflexionar sobre cómo enfrentamos los cambios inevitables en nuestra vida, recordándonos que, aunque difícil, la aceptación es el primer paso hacia una vida más consciente y plena.
ResponderBorrarLa diabetes más que una enfermedad es algo que te cambia la vida por completo, es algo el cual lo tengo muy cerca ya que algunos familiares lo viven, como bien dice es más de aceptar la enfermedad y ver el cómo puedes vivir con ella porque ya la tienes y quitarla no se podrá, siempre querer vivir y no dejarlo por visto como si ya no quisieras vivirla, ese sentimiento de saber aceptar las cosas y seguir adelante y entenderlo es muy bonito y te ayudará a seguir en muchas cosas.
ResponderBorrarEste tema me atrajo ya que al igual que como dice en el blog la mayoría de las personas se dejan llevar por lo que la gente le dice y no saben cómo es realmente el tener diabetes y los varios riesgos que lo acompañan y lo difícil que es superar la realidad de por qué empezamos a tener esta enfermedad y estas dificultades en nuestra vida
ResponderBorrarel texto refleja lo difícil que es enfrentar una enfermedad como la diabetes, no solo por los cambios físicos sino también por el impacto emocional aveces, quienes no la viven creen que es algo sencillo de manejar, pero la realidad es mucho más compleja. se comparte lo q muchos sienten: negación, enojo, miedo y, al final, un proceso de aceptación que no es fácil. la historia q se cuenta recuerda que no estamos solos en las luchas personales y q aunq cueste, aceptar la realidad es el primer paso para mejorar nuestra vida. Es also para llegar a ser más empáticos y a nos ayuda a reconocer que cualquier cambio, por pequeño que sea requiere de ser valiente y q todo se puede en esta vida
ResponderBorrarDespués de leer la historia de esta señora, estoy de acuerdo en que es muy difícil aceptar que uno puede tener algún tipo de enfermedad o síndrome. Pero parece que lo primero en cualquier tipo de enfermedad es aceptar que se tiene esa condición. Si uno no acepta que tiene esa condición, será muy difícil buscar ayuda y por lo tanto tomar ya sea los medicamentos o la terapia para superarla o sobrellevarla.
ResponderBorrar
ResponderBorrarEste blog nos hace pensar sobre lo difícil que es vivir con una enfermedad crónica como la diabetes. Liliana comparte de manera honesta lo complicado que es aceptar los cambios que trae la enfermedad, especialmente cuando afectan algo tan cotidiano como la comida. Nos recuerda que aceptar la situación no es fácil y que el proceso lleva tiempo, pero que es importante seguir adelante, paso a paso, para aprender a vivir con ello. Es un mensaje de fuerza y esperanza para aquellos que están pasando por algo similar.
Después de leer el caso de esta señora, creo que cuando se tiene una enfermedad o condición, lo primero que se tiene que hacer es aceptarlo para poder entonces pedir ayuda u orientación al respecto y así poder sobrellevar o superar la condición.
ResponderBorrarA pesar de la dificultad de vivir con diabetes, el texto transmite una sensación de esperanza y resiliencia. La autora destaca que, aunque la enfermedad es un desafío, es posible aprender a vivir con ella y encontrar formas de manejarla de manera efectiva.
ResponderBorrarMe parece muy complejo el hecho de la “aceptación”, el humano tiene la naturaleza de negarse a lo que no le favorece o lo que no está a su beneficio y el hecho de que tú, y otros acepten algo así, me parece de total respeto. Es muy fácil de decir u opinar acerca de algo, pero al momento de vivirlo se percata que no es tan fácil como se pensaba y es algo a lo que se le debe de dar total admiración y respeto.
ResponderBorrarEste blog me ayudo a reflexionar sobre como estoy consumiendo alimentos todos los dias y a pensar dos veces antes de consumir algo que tenga exceso de azucares, tambien me hizo pensar en como hay veces en las te cuesta tanto aceptar que fue tu falta de atencion en el momento o como no tenemos en cuenta las consecuencias de algo, y nos cuesta tanto aceptar las cosas despues de las consecuencias
ResponderBorrareste blog me hizo reflexionar en como yo puedo llegar a tener diabetes si no empiezo a controlar mi alimentacion de forma moderada desde ahora, tambien me hizo pensar en como nsotros como persona no tenemos en cuenta las consecuencias de algo, y cuando nos damos cuenta ya es demasiado tarde para cambiar nuestras acciones, y como es dificil de aceptar las consecuencias. Pero tambien comprendi que debes de seguir adelante no importe la situcion en la que estes
ResponderBorrarEste blog nos hace pensar sobre lo difícil que es vivir con una enfermedad crónica como la diabetes. La doctora Liliana comparte de manera honesta lo complicado que es aceptar los cambios que trae la enfermedad, especialmente cuando afectan algo tan cotidiano como la comida. Nos recuerda que aceptar la situación no es fácil y que el proceso lleva tiempo, pero que es importante seguir adelante, paso a paso, para aprender a vivir con ello. Es un mensaje de fuerza y esperanza para aquellos que están pasando por algo similar.
ResponderBorrarGracias por compartir su historia. Lo que nos dice refleja las luchas internas que enfrentan muchas personas cuando viven con una enfermedad crónica como la diabetes. Su experiencia nos recuerda que aceptar no significa darse por vencido, sino tomar el control de la vida desde una nueva perspectiva. Es fantástico que, a pesar de los desafíos que enfrentó, haya decidido compartir su viaje para inspirar a otros. No estás solo en este proceso; cada paso hacia la aceptación es una victoria personal. Su historia demuestra que a pesar de las dificultades, con voluntad y apoyo, es posible vivir una vida plena y significativa.
ResponderBorrarLas personas que viven con diabetes enfrentan desafíos todo el tiempo, cualquier alimento que sea dañino o nocivo podría complicar su situación. La historia nos habla de un paciente que se niega a aceptar su estado, y al no tener otra opción debe enfrentar las consecuencias y sugerencias de los especialistas. Desde mi punto de vista, es más importante aceptar y buscar una manera de adecuar, solucionar y adaptar estas nuevas complicaciones a nuestro día a día, al inicio no será algo fácil pero requerirá de esfuerzos y sacrificios para poder vivir plenamente.
ResponderBorrarme gusta mucho el como combate el duelo con esta enfermedad que es algo común en méxico, aparte el como describe las fases de negación, enojo y la aceptación de ella es algo que te pone en los zapatos de ella
ResponderBorrarEn este blog se habla profundamente de la complejo que es vivir con una enfermedad como la diabetes. Relatando del cómo, muestra las etapas de negación, enojo y lucha por la aceptación, destaca cómo las enfermedades crónicas transforman no solo el cuerpo, sino también la mente y las emociones. Este blog nos invita a la reflexión sobre la importancia de enfrentar las realidades de la salud con valentía y honestidad, y resalta la necesidad de encontrar fortaleza en la aceptación, no como una derrota, sino como un paso contundente a la vida
ResponderBorrarEs complicado tener que aceptar una enfermedad que no es nada facil controlarla aunque lo mas adecuado es actuar de manera rapida ya que si avanza mas de lo esperado puede llegar a complicar las cosas y cambiar tu vida de un dia para otro, son tan complicadas las enfermedades aunque puedes ser mas fuerte para poder luchar contra ellas
ResponderBorrarEste relato muestra lo difícil que es enfrentar una enfermedad crónica como la diabetes. Más allá de las recomendaciones médicas, queda claro que vivir con esta condición afecta no solo el cuerpo, sino también las emociones y la mente.
ResponderBorrarLa autora comparte su lucha desde la negación hasta el intento de aceptación, pasando por el enojo y la frustración. Resalta lo complicado que es cambiar hábitos cuando la comida tiene un significado emocional tan fuerte en nuestra cultura. Comer no es solo alimentarse; también es consuelo, celebración y compañía, lo que hace que adaptarse sea aún más difícil.
A pesar de todo, su historia transmite esperanza. Reconocer que ya no podía seguir igual fue un acto valiente, el primer paso hacia una nueva forma de vivir. Al compartir su experiencia, invita a quienes enfrentan situaciones similares a buscar fuerza y aceptar que, aunque no es fácil, el cambio es posible. Es un recordatorio de que nadie está solo en este camino.
Totalmente de Acuerdo, un familiar mío muy cercano padece de esta misma enfermedad, pero cuando veo su manera de luchar, de llevarlo acabo, de volverse más fuerte tanto físicamente como de alma, me doy cuenta que todas las enfermedades no son más que pruebas para los más fuertes, las enfermedades muchas veces radican en la fuerza mental y en la decisión de no ceder y no de medicamentos y terapias. Nunca hay que darse por vencido, ni siquiera cuando pareciera que no hay salida, siempre hay un cómo y un porque, pero debemos encontrarlo dentro de nosotros mismos.
ResponderBorrarDaniel De la Mora Velazquez
ResponderBorrarComo mi reflexión siento que es difícil aceptar las cosas que no nos gustan y por eso entramos a la fase de la negación en la cual se nos hace dificil cambiar nuestra vida, cambiar de estar en un estado de comodidad a uno al que no estas acostumbrado, pero eso siento yo que te hace crecer y adaptarte a nuevas situaciones lo cual es difícil pero en todas las personas se presentan situaciones de incomodidad a las cuales nos debemos de adaptar y afrontar.
En el blog de la doctora Liliana Sosa nos comenta un poco sobre este tipo de desafíos que se pueden llegar a tener en la vida y es inspirador saber que si ella esta tratando de cambiar su estilo de vida, todos podemos.
Gracias.
Vivir con diabetes puede parecer, desde afuera, una cuestión de fuerza de voluntad: comer menos azúcar, hacer ejercicio y seguir las indicaciones médicas. Pero al mirar más de cerca, uno entiende que no se trata solo de hábitos, sino de una lucha interna constante. Es convivir con miedos, culpas y una montaña de emociones que a menudo no se ven.
ResponderBorrarEs enfrentarse cada día a decisiones que otros toman sin pensar, cuestionar incluso los placeres más simples, y aprender a vivir con la incertidumbre de lo que puede pasar si algo sale mal. Es un acto de valentía constante, un compromiso diario con la salud, aun cuando la motivación flaquea.
Desde afuera, lo que realmente se puede admirar es la capacidad de quienes viven con esta enfermedad para seguir adelante, para construir una nueva relación con su cuerpo y su vida. No es fácil, y tampoco debería minimizarse. Es una muestra de resiliencia, de fuerza, y de amor propio en su forma más pura.
Vivir con diabetes puede parecer, desde afuera, una cuestión de fuerza de voluntad: comer menos azúcar, hacer ejercicio y seguir las indicaciones médicas. Pero al mirar más de cerca, uno entiende que no se trata solo de hábitos, sino de una lucha interna constante. Es convivir con miedos, culpas y una montaña de emociones que a menudo no se ven.
ResponderBorrarEs enfrentarse cada día a decisiones que otros toman sin pensar, cuestionar incluso los placeres más simples, y aprender a vivir con la incertidumbre de lo que puede pasar si algo sale mal. Es un acto de valentía constante, un compromiso diario con la salud, aun cuando la motivación flaquea.
Desde afuera, lo que realmente se puede admirar es la capacidad de quienes viven con esta enfermedad para seguir adelante, para construir una nueva relación con su cuerpo y su vida. No es fácil, y tampoco debería minimizarse. Es una muestra de resiliencia, de fuerza, y de amor propio en su forma más pura.
Es difícil continuar la vida sabiendo que sufrimos de alguna condición, recientemente lo viví con un familiar muy cercano, nuestro entorno se transformo en un mundo triste desencadenando muchos problemas dentro de la familia y es un dolor muy fuerte que se afronta. No puedo imaginarme el duelo de la gente que día con día tiene que levantarse y afrontarse a una realidad compleja y a cada una de esas personas les deseo mucha salud y amor en sus corazones, sobre todo mis felicitaciones por ser unos guerreros y no rendirse. ¡ No están solos !
ResponderBorrarLeer esta historia me hace reflexionar sobre lo poco que entendemos las luchas internas de quienes viven con una enfermedad como la diabetes. Desde afuera, parece sencillo: “solo cuida lo que comes”, pero ignoramos el impacto emocional, la negación, el miedo y la transformación personal que implica. Es un recordatorio de que aceptar una condición de salud no es solo un proceso médico, sino un acto de valentía y amor propio que merece empatía y admiración.
ResponderBorrarLeer el artículo me tocó el corazón de una forma muy especial. La historia de la autora, llena de honestidad y valentía, me recordó que todos enfrentamos batallas internas que, aunque diferentes, nos hacen humanos. Aceptar un diagnóstico como la diabetes no es fácil, pero creo que también puede ser un camino hacia algo más profundo: el autoconocimiento, el amor propio y la resiliencia.
ResponderBorrarComo joven, a veces pensamos que somos invencibles, que nuestra salud está garantizada y que siempre habrá tiempo para cuidarnos. Pero la verdad es que la vida nos pone pruebas para recordarnos lo valiosos que somos y lo importante que es priorizarnos. La autora habla de algo que me resonó mucho: el proceso de aceptación. Es un camino que no sucede de la noche a la mañana, pero creo que cada paso, por pequeño que parezca, es un acto de valentía.
Me inspira mucho leer historias como esta, porque son un recordatorio de que no estamos solas. Todos enfrentamos algo, pero tenemos la capacidad de elegir cómo enfrentarlo. Y aunque el proceso de aceptación sea difícil, también es un recordatorio de que merecemos darnos el tiempo, el cuidado y la paciencia que necesitamos para crecer.
Vivir con una enfermedad crónica como la diabetes es un desafío que trasciende lo físico. No solo se trata de seguir las recomendaciones médicas, sino de enfrentar una transformación completa en la manera de vivir, lo cual impacta profundamente las emociones y la mente. Este relato refleja con honestidad y sensibilidad las dificultades que implica adaptarse a esta nueva realidad.
ResponderBorrarLa autora describe su experiencia desde la negación inicial, pasando por momentos de enojo, frustración y resistencia, hasta llegar al intento de aceptación. Este proceso emocional es complejo y comprensible, ya que cambiar hábitos profundamente arraigados no es una tarea sencilla, especialmente cuando la comida ocupa un lugar tan importante en nuestra cultura y en nuestra vida cotidiana. Más allá de ser solo una necesidad biológica, comer se convierte en una fuente de consuelo, una forma de celebrar momentos especiales, y un acto de conexión social. Por eso, tener que replantear la relación con la alimentación, especialmente en un contexto de enfermedad, puede sentirse como un sacrificio personal y emocional.
A pesar de los obstáculos, el relato deja entrever una fuerza interior que impulsa a la autora hacia un camino de transformación. Reconocer que no podía seguir viviendo como lo hacía antes fue un acto de valentía que marcó el comienzo de un cambio significativo en su vida. Aunque este proceso estuvo lleno de retos, es inspirador ver cómo logró dar ese primer paso hacia una nueva manera de cuidarse y vivir.
Esta historia, cargada de sinceridad y humanidad, también transmite un mensaje de esperanza. Al compartir su experiencia, la autora recuerda a otras personas que enfrentan circunstancias similares que no están solas. Su relato invita a reflexionar sobre la importancia de buscar apoyo, de aceptar las limitaciones y de comprender que el cambio, aunque difícil, es posible. En este camino, cada pequeño avance cuenta, y el simple hecho de intentarlo ya es una victoria en sí misma.
Este testimonio no solo resalta la lucha personal contra una enfermedad, sino que también nos muestra la resiliencia que puede surgir frente a la adversidad. Es un recordatorio poderoso de que el bienestar no siempre significa perfección, sino aprender a vivir con nuestras realidades de la mejor manera posible, con paciencia, fortaleza y esperanza.
Querido autor,
BorrarGracias por compartir tu historia. Lo que describes sobre vivir con diabetes es muy real y, como dices, no es solo dejar de comer azúcar; es un proceso emocional profundo. Todos pasamos por etapas de negación y enojo cuando enfrentamos algo tan grande como una enfermedad crónica, y es normal sentirse perdido al principio.
Tu relato sobre la aceptación me llegó mucho. Aceptar una enfermedad no es fácil, pero es el primer paso para poder seguir adelante. Lo que más valoro de tu historia es el mensaje de esperanza: aunque la vida cambie, siempre hay formas de cuidarnos y seguir adelante.
Gracias por abrirte, tu experiencia seguramente ayudará a otros que están pasando por lo mismo.
Querido autor,
BorrarGracias por compartir tu historia. Lo que describes sobre vivir con diabetes es muy real y, como dices, no es solo dejar de comer azúcar; es un proceso emocional profundo. Todos pasamos por etapas de negación y enojo cuando enfrentamos algo tan grande como una enfermedad crónica, y es normal sentirse perdido al principio.
Tu relato sobre la aceptación me llegó mucho. Aceptar una enfermedad no es fácil, pero es el primer paso para poder seguir adelante. Lo que más valoro de tu historia es el mensaje de esperanza: aunque la vida cambie, siempre hay formas de cuidarnos y seguir adelante.
Gracias por abrirte, tu experiencia seguramente ayudará a otros que están pasando por lo mismo.
Vivir con una enfermedad crónica como la diabetes es un desafío que trasciende lo físico. No solo se trata de seguir las recomendaciones médicas, sino de enfrentar una transformación completa en la manera de vivir, lo cual impacta profundamente las emociones y la mente. Este relato refleja con honestidad y sensibilidad las dificultades que implica adaptarse a esta nueva realidad.
ResponderBorrarLa autora describe su experiencia desde la negación inicial, pasando por momentos de enojo, frustración y resistencia, hasta llegar al intento de aceptación. Este proceso emocional es complejo y comprensible, ya que cambiar hábitos profundamente arraigados no es una tarea sencilla, especialmente cuando la comida ocupa un lugar tan importante en nuestra cultura y en nuestra vida cotidiana. Más allá de ser solo una necesidad biológica, comer se convierte en una fuente de consuelo, una forma de celebrar momentos especiales, y un acto de conexión social. Por eso, tener que replantear la relación con la alimentación, especialmente en un contexto de enfermedad, puede sentirse como un sacrificio personal y emocional.
A pesar de los obstáculos, el relato deja entrever una fuerza interior que impulsa a la autora hacia un camino de transformación. Reconocer que no podía seguir viviendo como lo hacía antes fue un acto de valentía que marcó el comienzo de un cambio significativo en su vida. Aunque este proceso estuvo lleno de retos, es inspirador ver cómo logró dar ese primer paso hacia una nueva manera de cuidarse y vivir.
Esta historia, cargada de sinceridad y humanidad, también transmite un mensaje de esperanza. Al compartir su experiencia, la autora recuerda a otras personas que enfrentan circunstancias similares que no están solas. Su relato invita a reflexionar sobre la importancia de buscar apoyo, de aceptar las limitaciones y de comprender que el cambio, aunque difícil, es posible. En este camino, cada pequeño avance cuenta, y el simple hecho de intentarlo ya es una victoria en sí misma.
Este testimonio no solo resalta la lucha personal contra una enfermedad, sino que también nos muestra la resiliencia que puede surgir frente a la adversidad. Es un recordatorio poderoso de que el bienestar no siempre significa perfección, sino aprender a vivir con nuestras realidades de la mejor manera posible, con paciencia, fortaleza y esperanza.
Hay muchas personas que creen que la diabetes se puede tratar de una manera fácil, es decir que solo se tienen que alimentar bien y no pasará nada grave, pero en realidad es una idea un tanto equivocada, ya que la diabetes puede abarcar otros factores, además de que aceptar una enfermedad así conlleva un proceso, pues puede cambiar muchos aspectos de la vida de una persona.
ResponderBorrarSin lugar a dudas vivir con diabetes pareciera algo simple, sin mayor complicación, implica únicamente dejar de comer azúcar y harinas, es lo que se escucha de las personas que te rodean. La verdad es que si fuera así de fácil cualquiera podría vivir con esta enfermedad, no habría complicaciones renales o glaucoma que derivará en ceguera, o peor aún el llamado pie diabético, donde tarde o temprano se irá perdiendo una parte de tu cuerpo poco a poco es muy fácil, deja de comer azúcar y harinas, como más verduras o bien deja de comer tanto.
ResponderBorrarSolo quienes vivimos con diabetes entendemos los complejo y difícil que puede llegar a ser. Les compartiré mi historia.
Todo inicio hace aproximadamente cinco años, cuando el médico me dijo que era resistente a la insulina y que debía de cuidarme para no desarrollar diabetes, aclarare que en aquel entonces también me diagnosticaron hipertensión. Creo que entre en estado de shock y negación, el médico internista hablaba pero la verdad yo no lo escuchaba, simplemente me cerré, hoy puedo decir que simplemente estaba en negación.
Si me apego a las fases del duelo propuestas por Elizabeth Klöber Röus, después de la negación me enoje, estaba furiosa, al inicio traté de apegarme a la medicación, hacer las modificaciones que necesitaba, pero no, no lo podía aceptar, era imposible aceptar que “COMER ME MATA”, en esta sociedad la comida tiene un lugar especial, estas triste come, perdiste come, ganaste come, festejos come.
Así que preferí negarlo, creo que era más fácil no aceptarlo, no hablarlo, quizás de esa manera no sucedería. Finalmente la realidad se hizo evidente y ya no lo pude negar, llegó el día que no había más, o lo aceptaba o iniciaba un proceso de muerte, lenta y dolorosa.
Como dicen los Alcohólicos “me declaro incapaz de seguir con mi vida como la he llevado hasta este momento”, ya no había vuelta atrás, vivo con DIABETES.
Esta es parte de mi historia que me gustaría ir compartiendo contigo, esperando que en ella encuentres lo necesario para aceptar lo que podría ser tu enfermedad, diabetes, hipertensión, obesidad, ansiedad, depresión, la que sea, y que mi historia te permita llegar a la aceptación. Yo aún sigo en ese difícil proceso llamado ACEPTACIÓN.
Esta reflexión destaca el complejo proceso emocional y físico de vivir con diabetes, desmitificando la idea simplista de que solo se trata de evitar ciertos alimentos. A través de su historia personal, la autora nos muestra cómo el diagnóstico no solo implica ajustes médicos, sino también una lucha interna con la negación, la ira y, finalmente, la aceptación. Su experiencia nos invita a reconocer que las enfermedades crónicas no afectan solo al cuerpo, sino también a la mente y las emociones. Aceptar una condición de este tipo es un camino desafiante, pero necesario para evitar complicaciones graves y encontrar una nueva manera de vivir. Su testimonio es un llamado a la empatía y a la comprensión, no solo hacia quienes padecen estas enfermedades, sino también hacia quienes están en proceso de aceptarlas.
ResponderBorrarEl relato sobre vivir con diabetes revela lo complejo que es enfrentar esta enfermedad crónica, más allá de las simples restricciones alimenticias. A través de la experiencia personal, se ilustra el proceso de negación, enojo y finalmente aceptación, tal como se describe en las fases del duelo de Elisabeth Kübler-Ross. La comida, un elemento culturalmente cargado, se convierte en un obstáculo emocional adicional. Esta narrativa invita a reflexionar sobre la difícil adaptación a un estilo de vida saludable, al mismo tiempo que sensibiliza sobre los desafíos emocionales y sociales que enfrentan quienes viven con diabetes u otras enfermedades crónicas.
ResponderBorrarUna enfermedad como la diabetes no sucede de inmediato. Es un camino que implica reconocer que tu cuerpo necesita cuidados especiales, lo cual no siempre es fácil de aceptar en una sociedad que asocia la comida con placer, consuelo y celebración. Diabetes no es algo que se pueda manejar tan fácilmente como muchos creen. Aunque muchos dicen que basta con dejar de consumir azúcar y harinas, la realidad es que el impacto de la enfermedad va mucho más allá de la alimentación. No solo influye en lo que comes, sino en todo tu estilo de vida. El primer paso en este proceso suele ser la aceptación, entender que el camino hacia una vida más saludable puede ser largo y que cada pequeño cambio suma. En última instancia, la diabetes no es solo una cuestión de qué comer, sino de entender que tu salud depende de las decisiones que tomas
ResponderBorrartodos los días.
A menudo, las personas no comprenden que, aunque pueda parecer sencillo, vivir con diabetes y aceptarla es un proceso desafiante. No se trata solo de eliminar ciertos alimentos, sino de cambiar hábitos, mentalidad e incluso la relación con la comida. En última instancia, la diabetes no es solo una cuestión de qué comer, sino de entender que tu salud depende de las decisiones que tomas
todos los días.
Aceptar la diabetes no es fácil al principio cuesta creerlo, te enojas y piensas que todo se vuelve más complicado. No es solo dejar de comer azúcar, es cambiar hábitos y aceptar que cuidarte es esencial. La comida, que antes era consuelo o celebración, se siente como una amenaza, aceptar no significa rendirse, sino decidir vivir mejor es un proceso que toma tiempo, pero es el primer paso para recuperar el control cuidarte no es un castigo es un acto de amor propio que te ayuda a enfrentar esta etapa
ResponderBorrarllege tener varios familiares que tuvieron diabetes y que a tan corta edad tuve que ver como dejaban el mundo, otros lograron mejorar paro algunos no dejaron el mundo en paz, yo nunca los critique por lo que tenían, pero se escucha fea la crítica social por la que pasan las personas con diabetes, gracias por compartir tu experiencia
ResponderBorrarCreo que nadie espera la inmensidad que puede ser tener una enfermedad como la diabetes cuando lo escuchas sientes que es lejano pero la realidad es que le puede dar a cualquier persona si no se cuida y una vez teniéndolo el proceso de aceptación debe ser duro pero tal vez informarse de las consecuencias pueda ayudar a prevenirlo
ResponderBorrarEste relato es un recordatorio poderoso de que vivir con diabetes no se trata solo de seguir restricciones alimenticias, sino de enfrentarse a un proceso emocional profundo que involucra negación, enojo y, finalmente, aceptación. La forma en que se aborda el duelo de la enfermedad refleja cuán complejo es adaptarse a una nueva realidad que cambia nuestra relación con la comida, las emociones y, en última instancia, con la vida misma.
ResponderBorrarEs admirable que la autora comparta su historia de manera tan honesta, mostrando que aceptar una enfermedad no es un acto inmediato, sino un camino lleno de aprendizajes. Este testimonio puede inspirar a otros a entender que no están solos en sus luchas y que el primer paso hacia el bienestar comienza con la aceptación de uno mismo y de su realidad.
Juan Pablo Nava Garcia
La diabetes es una enfermedad difícil de llevar porque se puede ir complicando mucho si no te cuidas y me parece bueno este blog porque realmente alguien que no la padece no sabe lo difícil que puede llegar a ser para una persona que vive con esta enfermedad cambiar radicalmente sus hábitos es bueno poder conocer la opinión de alguien que la padece para conocer y podernos prevenir llegar a ese tipo de enfermedades.
ResponderBorrarLa verdad se me hace muy Interesante e importante que las personas den un relato de cómo pasan su enfermedad o bueno sus historias por qué cada quien puede experimentar de forma diferente algunos tipos de enfermedades
ResponderBorrarHabla de cómo enfrentarte a algo que cambia tu vida por completo, como la diabetes, no es fácil ni rápido. A veces creemos que aceptar una enfermedad es solo seguir unas reglas y ya, pero no es así. Es un proceso lleno de emociones: primero te niegas, luego te enojas, y al final, si tienes suerte, empiezas a aceptar lo que te pasa.
ResponderBorrarLo que más me quedó es que aceptar no significa rendirse. Es admitir que tu vida ya no puede seguir igual, pero también darte la oportunidad de aprender a vivir de una nueva manera. Eso no te hace débil, te hace fuerte. Es como un recordatorio de que todos enfrentamos algo difícil en algún momento, y no pasa nada si al principio te cuesta o te sientes perdido.
Lo importante es no quedarte en el enojo o en la negación, porque eso solo te lastima más. Se trata de encontrar tu forma de seguir adelante, incluso si es difícil. Y creo que compartir estas historias ayuda, porque te hace sentir que no estás solo en esto, que alguien más entiende cómo te sientes.
Aceptar un diagnóstico como la diabetes es muy dificil, no solo por los cambios físicos, sino también por el impacto emocional y social. No se trata solo de dejar ciertos alimentos, sino de enfrentar un proceso de duelo y transformación personal.
ResponderBorrarLa diabetes o en si cualquier enfermedad de este tipo es muy difícil de aceptar desde un principio, ya que estas enfermedades provocan que tengas cambios en nuestra vida cotidiana, ya que hace que tengamos que cambiar nuestros hábitos o estilos de vida, siendo que si no se cuidan esta enfermedad puede empeorar, este no solo impacta en nuestra vida sino también en como nos sentimos física y mentalmente ya que es gran parte del cambio
ResponderBorrarVivir con una enfermedad crónica como la diabetes es mucho más que seguir un tratamiento médico; es un desafío que impacta profundamente la vida emocional y mental. La lucha diaria por aceptar esta condición refleja lo difícil que es adaptarse a un cambio tan profundo, especialmente cuando la cultura y las emociones están tan vinculadas a los hábitos que deben transformarse.
ResponderBorrarLa autora describe su experiencia como un viaje complejo que comenzó con la negación y estuvo marcado por la frustración, el enojo y la resistencia. En su relato, queda claro que la comida no es solo nutrición, sino también una fuente de consuelo, un símbolo de celebración y una forma de relacionarse con los demás. Cambiar esa relación tan arraigada es un proceso que demanda esfuerzo y paciencia.
A pesar de las dificultades, la historia refleja un mensaje de esperanza. Reconocer la necesidad de cambiar no fue fácil, pero marcó el inicio de una transformación personal. Al compartir su recorrido, inspira a otros a enfrentar sus propias batallas, recordándonos que aunque el proceso sea duro, es posible encontrar una nueva manera de vivir y que nadie debe atravesarlo en soledad.
Existe el prejuicio de que vivir con diabetes solo implica restricciones dietéticas, como evitar azúcares y harinas, pero el relato nos muestra que la realidad es mucho más compleja.
ResponderBorrarCon el texto, comprendo a la autora a través de su proceso con esta enfermedad gracias al relato emocional y psicológico que nos comparte, atravesando etapas similares al duelo (negación, enojo y eventual aceptación), lo cual humaniza la experiencia de quienes enfrentan enfermedades crónicas. Uno de los puntos más impactantes del texto es la conexión cultural con la comida: en nuestra sociedad, comer no solo es una necesidad biológica, sino también una actividad social y emocional. La frase “comer me mata” expone la lucha interna entre el deseo de mantener hábitos arraigados y la necesidad de transformarlos para sobrevivir.
Finalmente, el relato deja una enseñanza poderosa: aceptar una enfermedad crónica no es un proceso lineal ni fácil, sino una batalla constante que implica aprender a convivir con la condición. Al compartir su historia, la autora busca inspirar a otros a enfrentar sus propias enfermedades, entendiendo que la aceptación no es un destino, sino un camino. Este testimonio es una invitación a reflexionar sobre la empatía, la resiliencia y la importancia de cuidar nuestra salud desde el autoconocimiento y la autocompasión.